Aunque para mí es harto evidente, es lógico que no se perciba de buenas a primeras la estrecha relación que hay entre lo que hoy les voy a dejar aquí, lo expuesto en la anterior entrada (“Recomendaciones necesarias”) y el libro que estoy leyendo ahora (El Shock Del Futuro - Alvin Toffler, 1970). No me queda más, pues, que contar de antemano con su generosa paciencia, queridos visitantes.
Allá por el 2006, Sandroide-Musidora –delicioso y explosivo ser galáctico, bruja de la palabra y las melodías, capaz de lidiar dignamente con cualquiera de las artes que se le pongan por delante– nos regalaba un término, un verbo, cargado de “pre-visión”, de anticipación. Aunque pueden consultar el original desde aquí, yo les pego su contenido a continuación:
FUTUPENSAR:
Verbo inventado por Ciencia Infusa, estilo lenguaje orwelliano con una pizca de pitufaje.
Significa pensar en el futuro, tanto reflexionar sobre él como ser capaz de preverlo a través del cálculo o de la intuición, o mediante ambos procedimientos.
FUTUPENSAR: Pensar en “fast-forward”.
Como si alguien le diese al botón en un antiguo aparato de cassette, doblando la velocidad al avanzar hacia delante. ¿Imagináis el sonido de una mente practicando el futupensamiento?
Todo el mundo es capaz de futupensar, no es una acción reservada para ningún tipo de elite o de grupo privilegiado en algún modo. Para futupensar solamente hay que saber realizar el paso previo, que es el más difícil. Me refiero a “pensar”, algo que parece no ser tan común como sería deseable, es decir, cuestionar, preguntarse, ejercer el pensamiento crítico, observar los aspectos de una situación, reflexionar, utilizar la sesera. Una vez ese procedimiento está mínimamente computerizado por nuestras cabecitas, futupensar es fácil.
El futupensamiento recoge tanto diseños espaciales para la NASA como decoraciones space age para una fiesta el sábado por la noche, no está restringido a la ingeniería, a la ciencia, o a grandes obras de arte. Futupensar puede ser un acto cotidiano, una costumbre, una tendencia, casi un carácter.
El intento por no dejarse arrastrar por las cadenas del pasado (individual o colectivo, generacional o personal) en rebobinamiento continuo, eso es también futupensar. Implica valentía, ejercicio especulativo, gimnasia cerebral, pasatiempo intelectual, postura mental, postura vital.
De momento, ya les aviso de que conjugaré este verbo con frecuencia de aquí en adelante, por razones que intentaré explicar en la siguiente entrada, en la que les hablaré del libro que les he mencionado al principio y de las fabulosas conexiones que relacionan todo este batiburrillo…
[...] de lo que habla, entre otras cosas, el libro que les cito al principio –y les mencioné en “Futupensar“–. En resumidas cuentas, la cosa vendría a ser algo así: los pronósticos son equivocados [...]
Pingback por La Libreta Infinita — 29 junio 2009 @ 12:55 pm |